Testimonios

Carolina Torrico Luna, Licenciada en Kinesiología
Rut: 15.741.020-2
Calama

Hace 6 años sufrí un accidente automovilístico que cambió mi vida en un segundo. Íbamos un grupo de amigos de paseo y nos volcamos. Uno de ellos falleció. Me fracturé dos vértebras de la zona dorsal comprimiendo la medula, pero gracias a Dios ésta no se rompió. Me operaron y colocaron 4 tornillos y 3 placas de titanio para fijar mi columna. En realidad la recuperación kinesiológica fue comenzar de cero,  dolorosa, intensa pero siempre con el apoyo de mi familia. A los 4 años me  operaron nuevamente. La idea era sacar los tornillos y las placas, pero la operación NO resultó. [ver +]

Alejandra Garbarino, Ingeniero Comercial
RUT 9.125.964 – 8
Santiago

” Durante el año 2007 después de mi tercera hija, quedé con un problema de columna. Tenía artrosis, además de problemas en los discos intervertebrales.  Esto poco a poco fue imposibilitándome de hacer las tareas normales. La situación, además,  desencadenó una hernia extrusada, que fue operada y que me dejó con un daño motor en la pierna derecha. No podía caminar, ni tenía sensibilidad en la piel por el daño neuromotor. Aburrida de las  terapias médicas convencionales llegué a la página de Christian Aylwin y me contacté con él. Llegué a su consulta sin poder caminar.. ¡Los resultados fueron SORPRENDENTES!.  Hoy  puedo caminar sin dificultad, llevar una vida absolutamente normal y sin  más terapias tradicionales.

Macarena Prieto A, Actriz.
11.390.700-2
Ñuñoa

Sin duda mi  vida empezó a cambiar hace tres años. Desde niña fui muy retraída y triste y lo seguí siendo por mucho tiempo, hasta que mi cuerpo no aguantó más y caí en una profunda depresión. Las crisis de pánico, las angustias, claustrofobias sólo las podía combatir con mil fármacos. Yo les llamaba a esos medicamentos ¨ ayúdame a vivir¨ . Estaba en este proceso cuando conocí a Christian Aylwin. Nunca fui partidaria de la medicina alternativa, así es que nunca le pedí ayuda, a pesar de verlo mucho como amigo y  ser amiga de su esposa. Yo siempre veía como la gente humilde y otra no tanto llegaba  a su casa a curarse .  Yo los visitaba pero sólo iba a disfrutar de su compañía hasta que un día la angustia y la crisis llegó. Me quería ir, estaba ahogada, la ropa me dolía en el cuerpo, lloraba, sentía que me moría. Christian me llevó a la sala de terapia me acostó en la cama, yo aún sintiendo lo peor en mi cuerpo, en medio de mi crisis. Christian  me llevó a un estado de paz, tranquilidad, alegría, protección, que mi llanto y angustia por morir se fueron desvaneciendo. Sólo el color intenso del azul, que él mismo  entregaba,  rodeaba completamente la sala y a mi también. No sé que es, ni cómo lo hace. Sólo sé  que desde ese día nunca más tuve una crisis de pánico y nunca más lo sentiré.

Argentina Castro, Dueña de casa
Rut 3.661.456-0
La Florida, Santiago

Mis problemas empezaron el año 96.  Tenía dolores a todo el cuerpo.  Me diagnosticaron fibromialgia, condrocalcinosis (dedos deformados), artrosis y asma.  Mi calidad de vida era espantosa.  Lo único que quería era morirme. Tomaba antiinflamatorios y otros medicamentos para el dolor.  En total 15 pastillas diarias. Los médicos no me daban esperanza de mejorar, sólo mantenerme estabilizada para no sufrir tanto con los dolores.  En julio del 2010 mi nieto mayor me habló de Christian.  Yo le contesté “no creo en esas cosas”.  Pero me insistió y lo fui a ver. Me tuvo una hora y cuarenta minutos en la camilla.  Ni siquiera sentí que me haya tocado.  Me dijo al final “levanta los brazos”.  Lo hice incrédula inicialmente porque no lo podía hacer.  Le hice caso y me vino una alegría tan grande que lo abracé y le di un beso en la mejilla.  No lo podía creer y hasta el día de hoy ando como una paloma.  Esto es como un milagro. ¿De dónde nace tanta energía?  Ahora tengo ganas de vivir.

Gerardo Armijo, kinesiólogo
Rut. 16.208.002-9
Santiago Centro.

Corría el año 2007 y me encontraba sumergido en el vicio de las apuestas con mis compañeros de universidad. Todo partió como una novedad, pero finalmente se convirtió en una necesidad de ganar dinero de forma fácil, llegando al punto de no poder controlarlo. Decidí  pedir  ayuda a mi madre para poder superarlo, ya que esto escapaba de mis manos. Ella me dijo que me llevaría al psiquiatra. Cuando estábamos fuera de la consulta me dijo que era un chamán. Yo no creía mucho en esas cosas y le pregunte a Christian si me iba a leer la mente. Pero no. Luego de la terapia, algo en mí cambió, se fue la ansiedad que me provocaban las apuestas, sentí un bienestar que me tranquilizó. Han pasado ya casi 4 años y hoy me encuentro totalmente alejado de esta situación. Sigo viendo a mis amigos incluso he ido a los casino, pero ya no como antes. Ahora disfruto mi vida.

Arnoldo Castro, Pensionado
Rut 3.724.115-6
Temuco

Tengo diabetes hace 25 años.  La enfermedad me fue perjudicando la visión. En un control médico me diagnosticaron cataratas y me dijeron que tenía que operarme.  Estaba en lista de espera para cirugía en el sistema público.  El tiempo pasaba y no me intervenían.  El problema se fue acentuando. Tanto así que tenía que salir acompañado a la calle.  Pensé en la posibilidad de que la cirugía se hiciera en forma particular, pero salía muy caro.  La cifra no estaba a mi alcance.  Mi hermana , me habló de Christian.  Viajé hacia Santiago.  Me vio durante media hora.  Me senté en una silla. Me pasó la mano sobre los ojos y siguió canaliza